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¿Cómo afecta al medio ambiente el cultivo de los
árboles de Navidad? Cuando examinamos nuestro comportamiento
personal respecto al planeta, nos interesa saber el impacto que
genera esta tradición en la tierra, y nos preguntamos si podemos
disfrutar la misma sin remordimiento.
Mientras
se revelan batallas perdidas en la lucha de proteger el medio ambiente,
aquí podemos compartir buenas noticias al respecto. Para comprender
la situación actual del impacto en el medio ambiente, debemos examinar
la industria de Pinos navideños actual.
Hoy día, la tradición de salir al bosque para cosechar su árbol
de Navidad existe sólo en la memoria nostálgica. Ahora todos
los árboles de Navidad que se producen comercialmente en Estados
Unidos se cultivan en fincas. Los árboles navideños forman
una cosecha de conservación de las tierras donde crecen. Los
árboles de Navidad no requieren arar, gradar y allanar cada año
en cambio de las cosechas anuales. El ciclo de cultivo que
dura de ocho a diez años permite muchas oportunidades de mejorar
el medio ambiente. El cultivo de árboles rinde muchos beneficios
que facilitan la recuperación y diversificación de la tierra.
Las fincas arbóreas sostienen bien la tierra
A medida de que las raíces de los árboles de Navidad crezcan,
se estabilizan y conservan las tierras. Muchas tierras bajo
cultivo están agotadas de materia orgánica. Cada verano, se
podan a mano los Pinos navideños. El proceso deposita al suelo una
gran cantidad de ramitas y hojitas/agujas. El desecho se combina
con las hierbas que se acumulan durante unos ocho años que dura
el cultivo de un árbol de Navidad. Las raíces maduras se aferran
al suelo protegiendo contra la erosion y al final contribuyen materia
orgánica después de la cosecha a medida que se pudran las raíces
y lo que queda del tronco cortado. Después de varios años
de crecimiento, los árboles jóvenes ayudan a proteger la tierra
contra lo que se conoce como erosión por impacto que resulta de
las lluvias pesadas que caen en las regiones del cultivo de árboles
navideños. Cuando los árboles alcanzan un cierto tamaño, la
sombra que producen también protege contra la evaporación excesiva
y ofrecen un refugio para una diversidad remarcable de fauna silvestre.
Probablemente los pajaritos son los que se aprovechan más; sin embargo
pequeños roedores y otros mamíferos sostienen poblaciones de aves
rapaces. A menudo se ven venados, y hasta alces en los sembrados
más aislados, atraídos por el pasto que crece entre los árboles
cultivados.

Los árboles de Navidad afectan el medio ambiente de otro modo
importante controlando el escurrimiento y cambiando el descargo
de las aguas sobre el suelo de modo beneficioso. Es evidente
que durante un diluvio de lluvias pesadas, el suelo que cuenta con
una capa de humus y raíces bien enterradas disminuye, sino elimina,
el escurrimiento del agua y facilita la absorción de agua por la
tierra. Este tipo de lluvia sostenida es el que se da habitualmente
en nuestra región del Noroeste Pacífico. Casi tan importante
es el hecho de que en la tierra donde se cultivan árboles de Navidad
se reduce la evaporación durante la sequía del verano. Así
se sostiene la circulación lenta de los arroyos y tal vez hasta
cierto punto, se reabastecen las vías acuíferas.
Los árboles de Navidad promueven empleo en el sector rural de Estados
Unidos

La relación entre los árboles de Navidad y el medio ambiente es
distinta de cualquier otra. El cultivo de los árboles de Navidad
requiere mucha mano de obra, en particular comparado con las demás
industrias. Esto no sólo significa que usamos menos maquinaria
sobre la tierra pero también generamos mucho empleo estable en las
regiones rurales. El compromiso de cultivar una cosecha a
largo plazo que hace cada agricultor de árboles de Navidad resulta
en cierto empleo previsible en la industria agrícola, algo que últimamente
se caracteriza al contrario respecto a los otros productos.
El modo de ganar la vida es importante y este producto ofrece una
alternativa sostenible en el ambiente rural y de mantenerse empleado
fuera de las industrías extractivas de antaño.
Mantenemos nuestro bienestar como seres humanos cuando celebramos
las tradiciones culturales, particularmente durante los días festivos.
Sostener al medio ambiente también forma la paz con el mundo y de
eso se trata tanto la Navidad como los árboles de Navidad.
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